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Lentes progresivas: innovaciones, adaptación y control de la miopía



Introducción


La corrección visual es un componente vital de nuestra vida cotidiana. Con un enfoque particular en la presbicia, una condición que afecta a las personas a partir de los 40 años, las lentes progresivas han surgido como una solución prominente para aquellos que buscan una visión precisa en diferentes distancias de enfoque. Estas lentes multifocales permiten una transición fluida y natural entre los focos visuales, lo que mejora considerablemente la experiencia visual del usuario.


En este blog, exploraremos los diversos tipos de lentes progresivas disponibles, incluyendo las innovaciones recientes en lentes progresivas personalizadas, una tecnología emergente que está revolucionando el campo. Además, analizaremos en profundidad las características de las superficies de poder de estas lentes y la importancia de una correcta adaptación para una visión óptima. Abordaremos también el potencial de las lentes progresivas en el control de la miopía, proporcionando una visión integral de cómo estas lentes pueden beneficiar tanto a los adultos como a los niños en la gestión de su salud visual.


Distintos tipos de lentes progresivas


El mercado de lentes oftálmicas ofrece una variedad de lentes progresivas diseñadas para satisfacer las necesidades visuales específicas de cada usuario. Estas lentes pueden variar en términos de potencia de graduación y ofrecer características adicionales, como filtros para reducir la fatiga ocular y tecnología antirreflejo para mejorar la claridad visual.


Las lentes bifocales son uno de los tipos más comunes de lentes progresivas. Ofrecen dos zonas de enfoque distintas: una para la visión lejana y otra para la visión cercana. Esta transición nítida entre las dos distancias de enfoque permite a los usuarios cambiar rápidamente de una a otra, lo cual es beneficioso para aquellos que requieren una corrección visual clara en ambas distancias. Sin embargo, la línea divisoria visible puede ser estéticamente menos agradable para algunos usuarios.


Las lentes trifocales, por otro lado, incorporan una tercera zona de enfoque intermedia que proporciona una visión clara a distancias intermedias, como leer un libro o trabajar en la computadora. Al igual que las lentes bifocales, las lentes trifocales también tienen líneas divisorias visibles.



Las lentes progresivas tradicionales son conocidas por su transición suave y gradual entre las diferentes distancias de enfoque. A diferencia de las lentes bifocales y trifocales, no presentan líneas divisorias visibles, lo que las hace estéticamente atractivas. Estas lentes ofrecen una visión ininterrumpida, adaptándose gradualmente a las diferentes distancias de enfoque. En México hay gran variedad de lentes progresivas, que varian de calidad y marca.


Recientemente, hemos visto el surgimiento de las lentes progresivas personalizadas. Estas lentes aprovechan la tecnología avanzada para personalizar las zonas de enfoque y la potencia de las lentes según las necesidades específicas de cada usuario, mejorando la experiencia visual y reduciendo potencialmente el tiempo de adaptación necesario.


Cada tipo de lente progresiva tiene sus propias ventajas y desventajas, y la elección de las lentes progresivas dependerá de las necesidades y preferencias individuales de cada usuario. Como siempre, es recomendable consultar con un profesional óptico para recibir un asesoramiento personalizado y determinar qué tipo de lentes progresivas es más adecuado. Con el avance constante de la tecnología, podemos esperar seguir viendo mejoras y personalizaciones en el desarrollo de las lentes progresivas.


Superficies de poder de las lentes progresivas


Las lentes progresivas son una maravilla de la ingeniería óptica, combinando principios matemáticos, físicos y ópticos para proporcionar una visión clara en diferentes distancias de enfoque (De Lestrange-Anginieur, 2021). Su diseño se basa en un perfil de poder caracterizado por una superficie matemática compleja que se adapta a las diferentes alturas o espesores de las lentes (Sheedy, 2004).


Esta superficie, que es el resultado de una precisión computacional y de fabricación de alta tecnología, tiene una forma variable y suave que permite un cambio gradual en el poder óptico de la lente de la parte superior a la parte inferior. Este cambio gradual de poder a lo largo de la superficie de la lente proporciona la corrección visual necesaria para ver claramente a diferentes distancias.


La ecuación de Lensmaker, una herramienta esencial para entender el diseño de las lentes progresivas, expresa que el poder de una lente es proporcional a la diferencia de los índices de refracción del material de la lente y el medio circundante, e inversamente proporcional a la distancia focal de la lente (Hecht, 2002). En términos más simples, esto significa que el poder de una lente (su capacidad para desviar la luz y, por lo tanto, cambiar el enfoque) puede modificarse cambiando el material del que está hecha la lente (cambiando su índice de refracción) o cambiando su curvatura (cambiando la distancia focal). La ecuación de la lente delgada es un caso especial de la ecuación de Lensmaker. Esta se aplica cuando el grosor de la lente es pequeño en comparación con las demás dimensiones de la lente y la distancia de los objetos a la lente (Born & Wolf, 1999). Aunque las lentes progresivas no siempre se consideran "lentes delgadas", estos conceptos fundamentales aún aplican y proporcionan una base sólida para su diseño y comprensión.


Los avances recientes en la tecnología de fabricación de lentes han permitido la creación de lentes progresivas personalizadas. Usando técnicas de diseño asistido por computadora (CAD) y principios matemáticos avanzados, como el cálculo diferencial e integral, los fabricantes pueden adaptar la superficie de poder de las lentes progresivas a las necesidades individuales de cada usuario, brindando una corrección visual precisa y una mayor comodidad.


En definitiva, la ciencia detrás de las lentes progresivas representa una interesante confluencia de matemáticas, física y óptica, capaz de transformar la forma en que corregimos los errores refractivos y percibimos el mundo visual. A medida que avanzamos en las técnicas de diseño y fabricación, podemos esperar ver lentes progresivas cada vez más personalizadas y optimizadas, lo que mejora aún más la experiencia visual de los usuarios.


Adaptación de las lentes progresivas


Garantizar la correcta adaptación de las lentes progresivas es primordial para lograr una visión óptima y cómoda, lo que requiere considerar tanto parámetros ópticos individuales como las actividades diarias del usuario y las características específicas de la superficie ocular (Chu, 2010).


Desde el punto de vista óptico, es vital medir varios parámetros para asegurar una adaptación adecuada de las lentes progresivas. Entre estos se incluyen la distancia nasopupilar, la distancia al vértice, el ángulo pantoscópico, el ángulo panorámico y la altura del montaje (Sheedy, 2004). Estos parámetros pueden verse afectados por las tecnologías emergentes, como las aplicaciones de medición que ofrecen una precisión superior a los métodos tradicionales. De hecho, recientemente realizamos un estudio en el que se compararon las mediciones convencionales de estos parámetros con las obtenidas a través de una aplicación que desarrollamos, encontrando diferencias significativas que resaltan la importancia de la precisión en estas mediciones para evitar posibles problemas de adaptación.


En cuanto a las actividades diarias del usuario, es fundamental adaptar las lentes progresivas a las necesidades individuales. Por ejemplo, una persona que trabaja en una computadora o lee mucho requerirá un enfoque diferente al de alguien que realiza actividades físicas intensas. Además, la aparición de trabajos y actividades cada vez más centrados en la tecnología plantea la necesidad de considerar nuevas variables, como la exposición prolongada a las pantallas digitales.


Por último, las características anatómicas de la superficie ocular también desempeñan un papel crucial en la adaptación de las lentes progresivas. La curvatura de la córnea, el tamaño de la pupila y la posición de la córnea y el cristalino pueden influir significativamente en el ajuste de las lentes progresivas (Muñoz, 2007).


Con la aparición de tecnologías emergentes en el ámbito de la óptica, como las lentes progresivas personalizadas, es aún más importante considerar todos estos factores al adaptar las lentes progresivas. Estas lentes personalizadas, fabricadas con tecnología avanzada, se diseñan en función de los parámetros ópticos específicos del usuario y se optimizan para sus actividades diarias y características oculares, proporcionando una visión aún más clara y cómoda.


La importancia de un profesional óptico calificado para llevar a cabo un ajuste preciso de las lentes progresivas es, por lo tanto, incuestionable. Un ajuste adecuado de las lentes progresivas requiere un enfoque integral que tenga en cuenta las necesidades visuales individuales, las actividades diarias y las características oculares únicas de cada usuario para garantizar una visión clara y cómoda en todas las distancias de enfoque.


Control de la miopía con lentes progresivas


La miopía, una afección refractiva comúnmente conocida como miopía, se ha convertido en un desafío global en salud ocular (Holden et al., 2016). Existen varias estrategias para su control, y dentro de ellas, las lentes progresivas representan una opción que ha suscitado múltiples investigaciones.


Las lentes progresivas, gracias a su diseño multifocal, pueden corregir la visión a diferentes distancias y han demostrado cierta eficacia en la reducción de la progresión de la miopía en algunos casos (Aller & Wildsoet, 2013). No obstante, su efectividad puede variar considerablemente entre los individuos y tiende a ser más moderada en comparación con intervenciones más especializadas.


Por ejemplo, el uso de gotas de atropina, un medicamento que inhibe la acomodación del ojo, ha demostrado ser un método altamente eficaz para el control de la miopía en diversos estudios clínicos (Chua et al., 2012). No obstante, este tratamiento puede conllevar efectos secundarios como fotofobia y visión cercana disminuida, por lo que su uso debe ser supervisado estrechamente por un profesional de la salud visual.


Para optimizar el uso de lentes progresivas en el control de la miopía, es necesario realizar estudios más exhaustivos y detallados. Este esfuerzo podría incluir el desarrollo y evaluación de lentes progresivas personalizadas para niños, considerando su ritmo de crecimiento, estilo de vida y respuesta individual a estas lentes. Los avances tecnológicos emergentes podrían permitir una personalización aún más precisa de estas lentes, posiblemente mejorando su eficacia en el control de la miopía.


En conclusión, aunque las lentes progresivas pueden desempeñar un papel en el control de la miopía, es crucial entender que su efectividad puede variar y que otras opciones de tratamiento pueden ser más adecuadas para algunos individuos. La mejor estrategia dependerá de la situación individual de cada persona y debe ser discutida con un profesional de la salud visual. Con los avances continuos en la tecnología de lentes y en nuestro entendimiento de la miopía, podemos esperar un futuro con opciones de tratamiento más personalizadas y efectivas.


Comentarios finales


El uso de lentes progresivas representa una innovación significativa en la corrección de la presbicia, ofreciendo a las personas mayores de 40 años una visión clara y cómoda a diferentes distancias de enfoque (De Lestrange-Anginieur, 2021). Estas lentes brindan una transición suave entre diferentes focos visuales, lo cual contribuye a una experiencia visual más natural y sin interrupciones en comparación con los bifocales y trifocales.


En el ámbito del control de la miopía, las lentes progresivas muestran un potencial prometedor, especialmente para los niños, quienes son más susceptibles al desarrollo de la miopía. Aunque los resultados actuales sugieren que las lentes progresivas pueden no ser tan efectivas como otros tratamientos, como las gotas de atropina, se requiere una mayor investigación y soluciones personalizadas para maximizar su potencial en este campo (Aller & Wildsoet, 2013; Chua et al., 2012).


Además, nuestra investigación reciente ha resaltado la importancia de mediciones precisas en la adaptación de las lentes progresivas. Los parámetros ópticos individuales, las características oculares únicas y las actividades diarias del usuario deben ser cuidadosamente considerados para lograr un ajuste óptimo. Si bien las mediciones convencionales siguen siendo útiles, los avances tecnológicos, como las aplicaciones digitales, ofrecen oportunidades para mejorar la precisión y la satisfacción del usuario en la adaptación de las lentes progresivas (Sheedy, 2004).


En conclusión, el uso adecuado y el seguimiento profesional de las lentes progresivas son fundamentales para aprovechar al máximo sus beneficios. Con una adaptación personalizada y un monitoreo continuo, estas lentes pueden ofrecer una solución efectiva para los desafíos visuales de la vida moderna, ayudando a las personas a mantener una visión saludable a lo largo de su vida. A medida que avanzamos, es emocionante contemplar el potencial de tecnologías emergentes, como las lentes progresivas personalizadas, que podrían ofrecer aún más mejoras en la corrección visual y el tratamiento de afecciones oculares específicas.


Emiliano Terán Bobadilla


Referencias


  • Aller, T. A., & Wildsoet, C. (2013). Bifocal soft contact lenses as a possible myopia control treatment: a case report involving identical twins. Clinical and Experimental Optometry, 96(4), 394-398. DOI: 10.1111/j.1444-0938.2007.00230.x

  • Atchison, D. A., & Smith, G. (2000). Optics of the Human Eye. Butterworth-Heinemann. link

  • Born, M., & Wolf, E. (1999). Principles of Optics: Electromagnetic Theory of Propagation, Interference and Diffraction of Light. Cambridge University Press. link

  • Chua, W. H., et al. (2012). Atropine for the treatment of childhood myopia. Ophthalmology, 119(2), 347-354. DOI: 10.1016/j.ophtha.2011.07.031

  • De Lestrange-Anginieur, E., Kee, C.S. Optical performance of progressive addition lenses (PALs) with astigmatic prescription. Sci Rep11, 2984 (2021). https://doi.org/10.1038/s41598-021-82697-0

  • Hecht, E. (2002). Óptica. Madrid, España: Pearson Educación. link

  • Holden, B. A., et al. (2016). Global prevalence of myopia and high myopia and temporal trends from 2000 through 2050. Ophthalmology, 123(5), 1036-1042. DOI: 10.1016/j.ophtha.2016.01.006.

  • Sheedy J, Hardy RF, Hayes JR. Progressive addition lenses--measurements and ratings. Optometry. 2006 Jan;77(1):23-39. DOI: 10.1016/j.optm.2005.10.019

  • Muñoz G, Albarrán-Diego C, Sakla HF. Validity of autorefraction after cataract surgery with multifocal ReZoom intraocular lens implantation. J Cataract Refract Surg. 2007 Sep;33(9):1573-8. doi: 10.1016/j.jcrs.2007.05.024. PMID: 17720072.

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